«Me asusté mucho cuando vi a un guardia civil en una camilla»
Preocupación: Vecinos afectados.Se le quiebra la voz cuando recuerda el segundo en el que estalló la bomba. Todavía no ha conseguido pegar ojo y ya ha perdido la cuenta de los cigarrillos que se fuma al día. Sigue nervioso. Sobre todo por que le duele ver cómo muchas familias calagurritanas lo han perdido todo. Javier Pagola no perdona el daño que ETA ha causado a la ciudad de la que es alcalde.
- ¿Dónde estaba Javier Pagola antes del atentado?
- Estaba oficiando una boda en las carpas de 'Chef Nino'. Precisamente, de la hija de la propietaria. Estábamos 400 personas. Cuando iba a acabar la ceremonia comenzó a vibrar el móvil, pero no podía cogerlo. Era la policía y como no lo cogía llamaron a Luis Martínez-Portillo que enseguida me hizo gestos para que nos marcháramos. Justo cuando nos acercábamos a la zona estalló la bomba.
- Estuvo bastante cerca del coche y a usted tampoco le pasó nada.
- Cayeron cristales a nuestro alrededor y estábamos los cinco concejales que fuimos a la boda. El momento de la explosión es algo que no se me olvidará en la vida.
- ¿Se emocionó?
- Hubo uno de los concejales que empezó a gritar: ¿«Hijos de puta, hijos de puta»! Los demás nos quedamos sobrecogidos. No podía llorar ante tanta tensión. Sí que me asusté mucho cuando vi a un guardia civil en una camilla.
- ¿Cómo le afectó ver por primera vez la calle General Gallarza tras la explosión?
- Cuando pasé a la calle Gallarza me quedé impresionado porque no me imaginaba semejante desastre. Es un paisaje propio del Líbano. A la vez me sorprendió la 'suerte' que habíamos tenido por no tener víctimas. Hay que agradecer también que no se haya aprovechado la circunstancia para robar en los comercios dañados. Y eso que los jamones que quedaron en la carnicería eran muy apetecibles.
- ¿Habrá que derribar los dos edificios más afectados de la calle?
- Parece que se van a poder mantener. Los tabiques interiores se han deshecho, pero la estructura aguanta.
- El ciudadano agradece a la Guardia Civil la rapidez con la que se evacuó a los vecinos.
- Me enorgullece el magnífico trabajo realizado por las Fuerzas de Seguridad, no sólo por la Guardia Civil sino también por la Policía Municipal. La hora del atentado coincidió con el cambio de turno de los agentes y los dos grupos salieron a la calle para ayudar a las labores de evacuación. El gran trabajo de los dos cuerpos consiguió que prácticamente no hubiese daños personales, que pudieron ser muy graves. Hay que destacar también la labor de Protección Civil, los bomberos y los funcionarios municipales que rápidamente se pusieron a disposición de los vecinos afectados para dar solución a sus problemas y realojarlos. Gracias a la solidaridad de los calagurritanos, no hubo necesidad de utilizar los albergues.
- ¿Cuál es su mayor preocupación?
- Estar con los afectados y atenderles en las mejores condiciones posibles. Hay otros daños colaterales que va a ser muy difícil solucionar. Por ejemplo, Cayo, el carnicero, me decía estos días que sufría por sus cuatro trabajadores que van a tener que ir al paro.
- De todas formas sorprende la entereza con la que ha digerido la tragedia la ciudadanía.
- No ha habido tensión. Los vecinos están asumiendo el daño causado con serenidad, a pesar de todo lo que va a ocasionar esta tragedia.
- ¿Se ha preguntado por qué ETA eligió atentar en Calahorra?
- No creo que Calahorra fuera un objetivo específico, sino un objetivo fácil porque en dos horas pudieron hacer todo.
- Hace un tiempo su nombre y una lista electoral del PP de Calahorra apareció en documentación incautada a un comando de ETA. Después de vivir tan cerca un atentado, ¿tiene miedo?
- En ningún momento. Me gustaría resaltar que de aquello me enteré por Diario LA Rioja porque nadie me lo comunicó. De hecho, lo leyó antes mi hijo. Me preocuparía más que mi familia tuviese miedo y afortunadamente no es el caso. Me siguen apoyando con la misma fuerza que siempre y creo que nosotros tenemos que seguir luchando por la democracia. Sí que es cierto que a lo largo de estos días le das más vueltas a la cabeza y eres más consciente de que cualquiera puede ser objetivo de ETA.














