Bastantes veces nos hemos visto con el problema de que al meter a un detenido en el vehículo oficial, éste empieza a pegar patadas a la manpara o a las ventanillas causando un mal efecto si estamos en público, y posiblemente causando daños en el coche (eso es lo de menos). Hace poco pude ver un reportaje de la policía americana en que les ocurría lo mismo con un detenido que estaba "puesto" y no atendía a razones.
Solución: tenían una correa de mas o menos un metro de larga y un poco ancha, se le ataron los pies y se sacó la correa por la puerta, pillándola entre ella y la carrocería, quedándo los pies del detenido a nivel del suelo y pegados a la puerta. Se acabaron las patadas y si quería romper algo lo tenía que hacer con la cabeza.
A mi me pareció una solución perfecta, primero porque si estás en público, no te ven que te quedas con cara de tonto y sin hacer nada ante un espectáculo de alguien rompiendo el coche y tú mirando; y segundo por que no se emplea una violencia desmedida (solo en el momento de atarle los pies) y no lo que se solía hacer hasta ahora (nos metiamos dentro y a darle hasta que parase).
Espero que os sirva a partir de ahora.
Un saludo
















