LA LIBERTAD DE EXPRESION SIGUE PARA LOS GUARDIAS CIVILES DURAMENTE PRIVADA Y AMORDAZADA
La ASOCIACION ESPAÑOLA DE GUARDIAS CIVILES AEGC-CEGC, quiere hacer llegar a todos los guardias civiles, a los responsables políticos y a la opinión pública en general, la falta de libertad de expresión que padecemos y que cuando hemos utilizado, como en el caso que nos ocupa del compañero Cánovas, representante de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en Madrid, es duramente reprendida con el único lenguaje que saben utilizar desde la Dirección General de La Policía y Guardia Civil; la apertura de expedientes disciplinarios.
Es muy fácil, tremendamente sencillo, negar la penosa realidad profesional que sufrimos, con aperturas de expedientes disciplinarios a todo aquel que ejerza la osadía de poner en conocimiento público nuestras carencias diarias, nuestra falta de protección en el servicio y nuestras urgentes necesidades; es muy sencillo como decimos, matar al mensajero.
Para la aegc está meridianamente claro, que no se tiene ninguna prisa en desbloquear la situación de indefinición jurídica y que únicamente se enfatiza sobre la tan deseada y lograda ley de derechos y deberes, sin darse cuenta de que hasta la fecha, tan solo se nos aplica la segunda parte, es decir, los deberes, bajo el pretexto tan socorrido de la protección del secreto sobre el servicio, como si todo fuera secreto de estado.
Pero no es así; la población a la que estamos obligados a dar protección, a garantizar su seguridad, también tiene derecho a saber cómo son las condiciones de trabajo, nuestro día a día, los recursos materiales escasos con los que contamos, la nefasta gestión de recursos humanos, el desequilibrio existente entre lo que estamos obligados a garantizar y los medios, de todo tipo con los que disponemos para ejercer eficazmente nuestra misión y que, lo queramos o no, repercuten en el propio ciudadano a quien servimos.
Esto no pone nada en peligro por nuestra parte; estos hechos NO son (como nos quieren hacer ver), responsabilidad de los representantes, democráticamente elegidos, de las diferentes asociaciones de guardias civiles como es el caso del injustamente expedientado compañero Joaquín Cánovas; es más, son un gesto en defensa de la profesión, de defensa de la población y de los guardias civiles en general.
A juicio y criterio de la aegc, estos hechos son responsabilidad ÚNICA de los representantes políticos, en definitiva del gobierno de la nación, pues es éste último quien debe velar por erradicar disfunciones y falta de medios y por no perderse en comparecencias dando a conocer grandes cifras y números a la vez que intentar tapar los descosidos causados con expedientes disciplinarios contra los pocos guardias civiles que se atreven, en nombre de todos, a dar a conocer a la opinión pública nuestras necesidades para cumplir eficazmente con nuestro mandato constitucional, que no es otro que el proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad de todos.
Desde La Asociación Española de Guardias Civiles AEGC-CEGC, solicitamos a los responsables políticos que cuanto antes, desarrolle el marco jurídico que, en base a la citada ley de derechos y deberes de los guardias civiles y en base a ese marco jurídico definido, garantice el libre ejercicio de los derechos, libertades y deberes de los guardias civiles y sus legítimos representantes asociativos.
Igualmente transmitimos nuestro más sincero apoyo hacia nuestro compañero Joaquín Cánovas, representante de AUGC en Madrid, en lo que consideramos una medida injusta con la única finalidad de coartar la libertad de expresión de todo un colectivo como el de la Guardia Civil, amén de silenciar de cara a la opinión pública, cuantas irregularidades se producen en el seno de nuestro Cuerpo.
SECRETARIA DE COMUNICACIÓN Y PRENSA DE LA AEGC-CEGC











