COMUNICADO DE LA ASOCIACION PROFESIONAL DE GUARDIAS CIVILES APGC, A LA SOCIEDAD ESPAÑOLA.
Ante todo manifestar nuestro apoyo y solidaridad con los compañeros expedientados, queremos pedir al Gobierno que reflexione y se de cuenta que con expedientes no conseguirá arreglar la situación creada.
En caso de existir alguna ilegalidad serÃa la que se comete cuando se permite la comisión de hechos ilegales, ¿Por qué no se impidió la manifestación?
Nos vemos en la necesidad de informar a la sociedad, medios de comunicación y clase polÃtica de la manipulación intencionada que se esta haciendo para desviar el verdadero significado de la manifestación de Madrid.
Es necesario hacer ver a la sociedad en general que el descontento de los Guardias Civiles no esta creado por el hecho de no querer ser militares.
Los Guardias Civiles se ven en la necesidad de reclamar unas mejoras básicas para desarrollar eficazmente su trabajo al servicio de la sociedad.
Es frustrante el abandono que sufrimos, tanto la Guardia Civil como la PolicÃa Nacional, por parte del estado en relación a las PolicÃas Autonómicas y Locales.
Sueldos claramente inferiores, Graves deficiencias en materia de Riesgos Laborales, falta notoria de equipamiento policial básico y moderno, uniformidad escaso e inadecuado, etc. etc.
Desgraciadamente el Gobierno solo reacciona ante reclamaciones con graves desordenes públicos o a remolque de dictámenes judiciales, como el ultimo del Tribunal Europeo declarando ilegal los arrestos de Guardias Civiles por meras sanciones disciplinarias y cuando se decide a tomar alguna decisión lo hace de cara a la galerÃa, mal y tarde, por ejemplo, decide pagar una productividad, para paliar el escaso sueldo y acallar las criticas, consiguiendo únicamente soliviantar en grado extremo a los Guardias Civiles, que ven que se prima mucho mas el trabajo de lunes a viernes al calor de una oficina que el trabajo en la calle, jugándose la vida, mañana, tarde y noche.
El problema no es ser militares, sino estar sometidos a un régimen caciquil.
En la Guardia Civil perduran problemas desterrados de nuestros ejércitos hace años.
Existe un clasismo exagerado entre las diferentes escalas de mando. Cada unidad es un pequeño Reino de Taifas en el que el Jefe de turno interpreta las normas a su antojo.
Otro gran problema que afecta a la sociedad, que es la que reclama nuestros servicios, es la dependencia y manipulación de las estadÃsticas sobre el rendimiento y delincuencia, para crear una falsa sensación de seguridad ante la sociedad y asegurarse el beneplácito del inmediato superior, subiendo la pirámide del mando hasta llegar al ministro y de ahà a los Españoles.
Es imprescindible que se regule la creación de las Asociaciones Profesionales, La ley sobre los Derechos y Deberes de los guardias Civiles y la modificación del régimen Disciplinario, dejando la aplicación del Código Penal Militar exclusivamente para cuando se realicen funciones puramente militares.
Reclamamos la urgente reforma del Código Penal, de manera que defienda garantice y conceda un respeto al desarrollo de la labor policial, acabando con el desamparo e impotencia que actualmente sufren las Fuerzas del Orden ante los delincuentes y los Jueces, apoyo y respaldo que es imprescindible para poder garantizar la seguridad de todos los Españoles.
Es igualmente necesaria una urgente optimización de los medios. Si se quiere mantener cuarteles en pueblos pequeños, se les debe de dotar de personal suficiente, y en el caso de no poder garantizar un mÃnimo de personal (como ocurre en la actualidad) se deben cerrar y agrupar el personal en cuarteles mas grandes en las cabeceras de comarca, con el resultado lógico de disponer de mas patrullas para garantizar la seguridad de los ciudadanos, cosa imposible con cuarteles pequeños y sin personal.
Todo lo anterior es una pequeña muestra de los auténticos motivos por los que miles de Guardias Civiles se tuvieron que manifestar en Madrid.
La sociedad Española debe ser consciente de estos graves problemas y reclamar una urgente y necesaria solución para el bienestar de todas las partes implicadas.
En caso contrario y ante el aumento en cantidad y calidad de la delincuencia, perderemos todos.
La Junta Directiva de APGC













