Cientos de personas despiden al joven guardia civil Saúl Álvarez en Carrascal
Las bandas de música de Zamora y Maestro Nacor Blanco rindieron un homenaje a su ex compañero en la misa y en el
El féretro llega la iglesia de la Asunción, donde esperaban familiares y amigos. Al lado, ramos de flores y velas en el lugar donde ocurrió el trágico accidente.
Nadie quiso dejar de dar el último adiós a Saúl Álvarez Nieto, el joven músico y guardia civil que en la madrugada del martes perdía la vida tras precipitarse con su coche al río Duero, tras romper la barandilla del Puente de Piedra.
La iglesia de La Asunción en Carrascal, a cinco kilómetros de la capital, se encontraba abarrotada de allegados y amigos, en su mayoría jóvenes, que quisieron acompañar a la familia y a la novia del fallecido durante los duros momentos.
Muchos fueron los asistentes que tuvieron que esperar a las puertas del pequeño templo de Carrascal hasta el final de la misa de funeral, ya que no era posible que la iglesia albergara a todos los que se acercaron hasta el lugar para despedir a este zamorano de tan solo 20 años.
A lo largo de la poco más de media hora durante la que se prolongó la celebración de la emotiva eucaristía se recordó a Saúl Álvarez Nieto, mientras se alternaban las palabras del párroco con melodías de la Banda de Música de Zamora y Maestro Nacor Blanco, agrupaciones a las que perteneció el fallecido.
Los músicos, muy emocionados, al igual que el resto de los presentes, rindieron de este modo un sentido homenaje a su ex compañero, quien durante muchos años les acompañó con el saxofón.
Las flores, coronas y centros tampoco faltaron en la despedida del joven agente, que actualmente se encontraba en periodo de prácticas en un cuartel de Valencia, adonde tenía que regresar ayer después de pasar unos días en Zamora disfrutando de la Semana Santa y de los suyos.
Marcha fúnebre
Al término del sepelio se produjo otro de los momentos más emotivos cuando el coche, con el féretro en su interior, emprendió el camino hacia el cementerio de Carrascal, seguido por todos los asistentes, entre los que se encontraba su familia destrozada por el dolor, y los músicos de las bandas a las que perteneció como saxofonista, que formaron parte del cortejo entonando la marcha fúnebre de Chopin.
Entre los presentes también se encontraban varios miembros y mandos de la Guardia Civil, cuerpo al que pertenecía Saúl Álvarez Nieto, así como cargos públicos que también quisieron rendir homenaje al fallecido, que hacía tan solo nueve meses había aprobado las oposiciones para ingresar en el Instituto Armado.
Todos los lágrimas en los ojos y visiblemente emocionados, recordaban a Saúl Álvarez Nieto como un joven «alegre, sociable, buena persona y todo corazón», aseguraban aquellos que le conocían.
De otro lado, la subdelegada del Gobierno, Josefa Chicote, dijo ayer que aún se desconocen las causas del accidente que costó la vida al joven, ya que aún está en curso la investigación.
http://www.nortecastilla.es/2008032...n-20080320.html











